“La visualización creativa es uno de los instrumentos más importantes de que disponemos para fomentar y mantener la buena salud. Uno de los principios básicos de la Salud con mayúsculas es que no podemos separar nuestra salud física de nuestros estados emocionales, mentales y espirituales. Todos los niveles están interrelacionados y un estado de «in-disposición» en el cuerpo es siempre el reflejo de un conflicto, de una tensión, una ansiedad o un desequilibrio en la armonía de otros niveles de nuestro ser. Por lo tanto, cuando sentimos alguna indisposición física, es imprescindible lanzar un mensaje a nuestro interior y analizar profundamente nuestras emociones e intuiciones, nuestros pensamientos y nuestras actitudes, para ver qué podemos hacer para restablecer nuestra natural armonía y el equilibrio de nuestro ser. Debemos sintonizar con nuestro proceso interno y aprender a «escucharlo».
Entre la mente y el cuerpo se da una constante comunicación. El cuerpo percibe el universo físico y envía mensajes a la mente acerca de él. La mente interpreta las percepciones de acuerdo con su propia experiencia individual del pasado y con su sistema de creencias, y le indica al cuerpo que reaccione del modo que le parece adecuado. Si el sistema de creencias (ya sea a nivel consciente o inconsciente) dice que es inevitable o adecuado enfermar en una determinada situación, eso es lo que le indicará al cuerpo, y éste manifestará síntomas de enfermedad. Y enfermará de verdad. Así pues, todo el proceso está estrechamente ligado a los más profundos conceptos e ideas que albergamos con respecto a nosotros, sobre la vida, y sobre la naturaleza de la enfermedad y de la salud.
La visualización creativa actúa en el campo de la comunicación entre nuestra mente y nuestro cuerpo...
...La visualización creativa consciente es el proceso de creación de imágenes y pensamientos positivos para transmitirlos a nuestro cuerpo y reemplazar así los negativos y limitadores, los verdaderamente «enfermantes».
Las personas enferman porque creen en algún nivel interior que la enfermedad es una respuesta adecuada o inevitable a una determinada circunstancia o situación, porque de algún modo parece solucionarles un problema o hacer que consigan lo que quieren, o como una solución desesperada a un conflicto interno irremediable o insoportable.
...no quiero decir que crea que toda enfermedad es un problema sencillo que se explica así, por las buenas. En éste como en todos nuestros problemas, intervienen muchos factores. Lo que pretendo es ilustrar el hecho de que la enfermedad es el resultado de nuestras ideas y conceptos, y también, que la enfermedad puede ser un intento de encontrar la solución de un problema que escondemos en nuestro interior.
Si estamos dispuestos a reconocer y modificar nuestras más profundas convicciones, podremos hallar soluciones más constructivas a nuestros problemas y eliminaremos a un tiempo el malestar y la enfermedad. Un desarrollo natural de este punto de vista consiste en adoptar una actitud más constructiva en relación con la enfermedad. En lugar de pensar en ella como un desastre inevitable o una fatal desgracia, considerémosla como una fuente de mensajes útil y poderosa. Si padecemos algún mal físico, es un mensaje que nos advierte que debemos mirar en nuestra conciencia, que hay algo que debemos detectar, asumir y modificar.
Con frecuencia los mensajes de la enfermedad significan que debemos serenarnos y dedicar más tiempo al contacto con nuestro yo interior. La enfermedad suele obligarnos a relajarnos, a prescindir de nuestras preocupaciones y «esfuerzos» y a dejarnos caer en un profundo y sereno nivel de consciencia en el que podemos recibir la reconfortante energía que precisamos.
Cuando nos entregamos a un sosegado y regular contacto interior, ya no nos hace falta enfermar para que nuestro yo interior nos preste atención. La enfermedad y los «accidentes» suelen ser mensajes de que nuestros conceptos necesitan modificarse o
de que existe algún conflicto interior que debe solucionarse. Serénese todo lo que pueda; escuche su voz interior y pregúntele cuál es el mensaje que intenta transmitirle, o qué es lo que debe interpretar en tal situación. Puede hacerlo solo, aunque en algunos casos es conveniente contar con la ayuda y el apoyo de un consejero, médico o amigo.
Es importante comprender que usted no es «culpable» ni «reprochable» por el hecho de padecer alguna enfermedad o problema físico. Su enfermedad no indica que sea usted una persona inconsciente. En vez de eso, piense que se trata de una fase importante de su desarrollo evolutivo, un don que recibe para ayudarle a aprender y a crecer como persona.
La visualización creativa es un instrumento eficaz para la curación porque ataca directamente a la fuente del problema: sus propios conceptos e imágenes mentales. Empiece a afirmarse en la idea de que se encuentra rebosante de salud y vea su problema totalmente resuelto. Esto se puede enfocar de maneras muy diferentes y a niveles muy distintos, y es usted quien debe encontrar el tipo de imágenes y afirmaciones específicas que mejor se adapten a su caso. En la parte tercera de este libro ofrezco algunas sugerencias al respecto.
Obviamente, la medicina preventiva es siempre la mejor. Y si no tiene problemas de salud, tanto mejor. Simplemente afirme y visualice que gozará siempre de buena salud y vitalidad, que jamás tendrá que curarse a sí mismo. Pero si ya tiene problemas de salud, le consolará saber que todos los días se realizan muchas curaciones «milagrosas», incluso en enfermedades muy graves, tales como el cáncer, la artritis, cardiopatías,
recurriendo simplemente a las distintas formas de la visualización creativa.”
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