jueves, 26 de enero de 2012

La salud

“La visualización creativa es uno de los instrumentos más importantes de que disponemos para fomentar y mantener la buena salud. Uno de los principios básicos de la Salud con mayúsculas es que no podemos separar nuestra salud física de nuestros estados emocionales, mentales y espirituales. Todos los niveles están interrelacionados y un estado de «in-disposición» en el cuerpo es siempre el reflejo de un conflicto, de una tensión, una ansiedad o un desequilibrio en la armonía de otros niveles de nuestro ser. Por lo tanto, cuando sentimos alguna indisposición física, es imprescindible lanzar un mensaje a nuestro interior y analizar profundamente nuestras emociones e intuiciones, nuestros pensamientos y nuestras actitudes, para ver qué podemos hacer para restablecer nuestra natural armonía y el equilibrio de nuestro ser. Debemos sintonizar con nuestro proceso interno y aprender a «escucharlo».

Entre la mente y el cuerpo se da una constante comunicación. El cuerpo percibe el universo físico y envía mensajes a la mente acerca de él. La mente interpreta las percepciones de acuerdo con su propia experiencia individual del pasado y con su sistema de creencias, y le indica al cuerpo que reaccione del modo que le parece adecuado. Si el sistema de creencias (ya sea a nivel consciente o inconsciente) dice que es inevitable o adecuado enfermar en una determinada situación, eso es lo que le indicará al cuerpo, y éste manifestará síntomas de enfermedad. Y enfermará de verdad. Así pues, todo el proceso está estrechamente ligado a los más profundos conceptos e ideas que albergamos con respecto a nosotros, sobre la vida, y sobre la naturaleza de la enfermedad y de la salud.

La visualización creativa actúa en el campo de la comunicación entre nuestra mente y nuestro cuerpo...

...La visualización creativa consciente es el proceso de creación de imágenes y pensamientos positivos para transmitirlos a nuestro cuerpo y reemplazar así los negativos y limitadores, los verdaderamente «enfermantes».

Las personas enferman porque creen en algún nivel interior que la enfermedad es una respuesta adecuada o inevitable a una determinada circunstancia o situación, porque de algún modo parece solucionarles un problema o hacer que consigan lo que quieren, o como una solución desesperada a un conflicto interno irremediable o insoportable.

...no quiero decir que crea que toda enfermedad es un problema sencillo que se explica así, por las buenas. En éste como en todos nuestros problemas, intervienen muchos factores. Lo que pretendo es ilustrar el hecho de que la enfermedad es el resultado de nuestras ideas y conceptos, y también, que la enfermedad puede ser un intento de encontrar la solución de un problema que escondemos en nuestro interior.

Si estamos dispuestos a reconocer y modificar nuestras más profundas convicciones, podremos hallar soluciones más constructivas a nuestros problemas y eliminaremos a un tiempo el malestar y la enfermedad. Un desarrollo natural de este punto de vista consiste en adoptar una actitud más constructiva en relación con la enfermedad. En lugar de pensar en ella como un desastre inevitable o una fatal desgracia, considerémosla como una fuente de mensajes útil y poderosa. Si padecemos algún mal físico, es un mensaje que nos advierte que debemos mirar en nuestra conciencia, que hay algo que debemos detectar, asumir y modificar.

Con frecuencia los mensajes de la enfermedad significan que debemos serenarnos y dedicar más tiempo al contacto con nuestro yo interior. La enfermedad suele obligarnos a relajarnos, a prescindir de nuestras preocupaciones y «esfuerzos» y a dejarnos caer en un profundo y sereno nivel de consciencia en el que podemos recibir la reconfortante energía que precisamos.

Cuando nos entregamos a un sosegado y regular contacto interior, ya no nos hace falta enfermar para que nuestro yo interior nos preste atención. La enfermedad y los «accidentes» suelen ser mensajes de que nuestros conceptos necesitan modificarse o
de que existe algún conflicto interior que debe solucionarse. Serénese todo lo que pueda; escuche su voz interior y pregúntele cuál es el mensaje que intenta transmitirle, o qué es lo que debe interpretar en tal situación. Puede hacerlo solo, aunque en algunos casos es conveniente contar con la ayuda y el apoyo de un consejero, médico o amigo.

Es importante comprender que usted no es «culpable» ni «reprochable» por el hecho de padecer alguna enfermedad o problema físico. Su enfermedad no indica que sea usted una persona inconsciente. En vez de eso, piense que se trata de una fase importante de su desarrollo evolutivo, un don que recibe para ayudarle a aprender y a crecer como persona.

La visualización creativa es un instrumento eficaz para la curación porque ataca directamente a la fuente del problema: sus propios conceptos e imágenes mentales. Empiece a afirmarse en la idea de que se encuentra rebosante de salud y vea su problema totalmente resuelto. Esto se puede enfocar de maneras muy diferentes y a niveles muy distintos, y es usted quien debe encontrar el tipo de imágenes y afirmaciones específicas que mejor se adapten a su caso. En la parte tercera de este libro ofrezco algunas sugerencias al respecto.

Obviamente, la medicina preventiva es siempre la mejor. Y si no tiene problemas de salud, tanto mejor. Simplemente afirme y visualice que gozará siempre de buena salud y vitalidad, que jamás tendrá que curarse a sí mismo. Pero si ya tiene problemas de salud, le consolará saber que todos los días se realizan muchas curaciones «milagrosas», incluso en enfermedades muy graves, tales como el cáncer, la artritis, cardiopatías,
recurriendo simplemente a las distintas formas de la visualización creativa.”

Extracto de Visualización creativa de Shakti Gawain

lunes, 23 de enero de 2012

A un discípulo que se mostraba excesivamente respetuoso le dijo el Maestro:
-Si la luz se refleja en la pared, ¿por qué veneras la pared? Intenta prestar atención a la luz.
Parábola Zen.

jueves, 19 de enero de 2012

Diez consejos para retardar el envejecimiento


1. Cambio de la percepción: Pasar de una visión materialista del universo a una visión integral y espiritual de la vida y la materia.
2. Tiempo: Dejar de vivir preocupados por el mañana o de vivir de los recuerdos y aprender a estar presente y vivir del ahora.
3. Sueño: La mala calidad de sueño acelera el envejecimiento. Lo que importa no es la cantidad, sino la calidad del sueño. La medicina ayurvédica aconseja acostarse sobre las 10:00 de la noche. Estas dos horas antes de la medianoche tienen un efecto reparador mucho mayor que las 6 horas siguientes. Es bueno dormir unas 8 horas y no excederse, si no se obtiene el efecto contrario, debilita.
4. Vigila tu alimentación: De acuerdo con el Ayurveda, el cuerpo se siente satisfecho y en equilibrio cuando tiene acceso a los seis sabores básicos (astringente, dulce, amargo, salado, agrio y picante). Los alimentos deben ser lo más frescos y naturales posibles, porque así aportan mayor cantidad de prana o energía. Además, se deben tomar suplementos nutricionales (multivitamínicos con minerales), ya que aunque tengamos una buena dieta, los necesitamos debido a la gran cantidad de toxinas y de tensiones a las que estamos expuestos diariamente.
5. Haz deporte: El yoga, el tai-chi o cualquier deporte que nos mantenga activos será bueno para recuperar la relación mente-cuerpo. La mejor forma de integración de ambos es a través de la respiración consciente, que facilita el movimiento energético de lo físico a lo mental. 
6. Aprovecharse de los beneficios del Sol. Mirarlo, tomar baños de Sol, etc. Contrariamente a lo que dicen las empresas que venden protectores solares el cuerpo, hay más enfermedades de la piel en países donde casi no sale el Sol.
7. Eliminar las toxinas: Se deben eliminar las drogas, el alcohol y el humo del cigarrillo, pero también las toxinas emocionales, como miedo, depresión, culpa, enojo e ira, que actúan al nivel del cuerpo sutil. Desintoxica tu hígado, riñones y colon habitualmente.
8. Amor: Dar y recibir amor estimula el sistema inmunológico. Los tres niveles en que se expresa el amor son verbal (“te quiero”), atencional (escuchar al otro ininterrumpidamente) y afectivo (tocar, acariciar).
9. Creatividad: Aplica tu creatividad. Pinta, escribe, cocina, canta, etc, pero expresa tu creatividad de un modo libre y natural.
10. Mantén tu mente alimentada con lecturas que te hagan crecer interiormente. Ayuda a tu Alma día a día a que se eleve de la materia con lecturas inspiradoras. 

"Curación Cuántica" Deepak Chopra

martes, 17 de enero de 2012

PLEGARIA DE LA SERENIDAD

“Dios, concédeme la serenidad para aceptar las cosas que no puedo cambiar, el valor para cambiar las que sí puedo y la sabiduría para reconocer la diferencia”. Reinhold Niebühr




No podemos elegir nuestras circunstancias externas, pero siempre podemos elegir la forma de reaccionar ante ellas. Practica el arte de analizar lo que es o no bueno. Aprende a esperar y a evaluar, en lugar de reaccionar siempre obedeciendo a un instinto externo. La espontaneidad no es una virtud por sí misma.
Dime lo que piensas y te diré quién eres. Evita supersticiones que te lleven a conferir a los acontecimientos unos poderes o significados de los que carecen. La mente siempre anda sacando conclusiones e interpretando signos que no existen. Piensa, en cambio, que lo que te sucede, sucede por algún bien, aunque ahora no puedas verlo. Todo acontecimiento conlleva algún beneficio para ti; basta con que lo busques. 

¿Quieres ser invencible? Entonces no entables combate con aquello sobre lo que no tienes un control real.

La felicidad depende de tres cosas, y las tres están bajo tu poder: la voluntad, las ideas respecto a los acontecimientos en los que estás envuelto y el uso que hagas de esas ideas. La auténtica felicidad siempre es independiente de las circunstancias externas.

La felicidad sólo  puede hallarse dentro. Deja de aspirar a ser otro que tú mismo, pues eso está  bajo tu control. La gente no tiene la facultad de hacerte daño. Incluso si te denigran, golpean o te insultan. Tuya es la decisión de considerar si lo que está ocurriendo es insultante o no. Por consiguiente, cuando te parezca que alguien te está provocando, recuerda que lo único que te incordia es tu propio juicio del incidente. Trata de frenar tu intento de reacción inmediata.

Ejercítate en decirle a cualquier cosa desagradable: “Eres sólo una apariencia y en modo alguno lo que aparentas ser”. ¿Atañe esta apariencia a las cosas que están bajo tu control? Si atañe a cualquier cosa que esté fuera de tu control, aprende a no preocuparte por ella. Céntrate en aquello que si puedes controlar.
Los acontecimientos no son lo que nos lastima. Solo la visión que nosotros tenemos de los mismos nos puede lastimar. Las cosas, por sí mismas, no nos hacen daño ni nos dificultan el camino. Tampoco lo hacen las demás personas. Son nuestras actitudes, la reacción ante lo que nos ocurre, la causa del problema que produce nuestro sufrimiento.
"La muerte es una etapa como cualquiera otra. Y una de las pocas que es igualitaria en su reparto.

No hay donde huir para que no nos pille, sin embargo muchas veces las personas evitamos pensar en ella, hablar de ella y mucho menos tenerla presente.

Pero es que es un punto de referencia fundamental.

Si no tenemos en cuenta que vamos a morir, perdemos una referencia muy importante. Tendemos a vivir como si quienes nos rodean fueran eternos y nosostros también lo fuéramos.

Vivimos la fantasía de que aquellos que nos rodean estarán siempre allí, y nosotros también. Nuestra relación con la idea de la muerte es vaga y renunciamos así a la posibilidad de ser mucho más flexibles, compasivos y amorosos con quienes nos rodean.

Cuando la muerte alcanza a las personas, de forma directa o indirecta, se muestran sorprendidas, se resisten a creer lo que les pasa, se sienten desgarradas por dentro. ¿Por qué no nos pasa lo mismo cuando alguien nace? ¿Acaso la vida no es con suerte un camino largo y difícil por el que hasta el hombre más afortunado viaja una gran parte del tiempo preguntándose quién es y dónde está? ¿Acaso vivir no duele? ¿Acaso el recién nacido no va a morir jamás? Los chinos lloran cuando un niño nace. Se compadecen de él, porque son conscientes de lo difícil que es para un ser humano transitar por la vida.

Siendo concientes de la muerte no diríamos muchas cosas, no haríamos muchas cosas que causan dolor a nuestros semejantes.

En este sentido el ser mortales es una bendición a la que constantemente renunciamos, incluso obligando a quienes tienen que afrontarla a enfrentarla en soledad sin mencionarla, como si nada pasara.

Abrazos a todos y buenas noches."

Pilar Rodríguez-Castillos

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