martes, 26 de junio de 2012

La Revolución interior

"Toda la gente habla de cambiar el mundo, pero no a sí misma. Ésa es la revolución que yo defiendo."
Dalái Lama.

"Si quieres cambiar al mundo, cámbiate a ti mismo."
Mahatma Gandhi.

"La revolución interior aporta un enfoque totalmente innovador y mucho más profundo sobre la cuestión del tiempo, el pasado o la permanencia. Únicamente, si nos fundamentamos en esta lucidez podremos transformar el mundo que nos rodea." Jiddu Krishnamurti.







"Si bien es cierto que a través de los verdaderos maestros surgen y se expresan evidencias revolucionarias, para un monje zen es totalmente indecente esconderse detrás de un ideal revolucionario. La revolución que hará del nuestro un mundo más evolucionado no puede consistir en enfrentar negros contra blancos, buenos contra malos, pobres contra ricos, perseguidos contra perseguidores... No puede ser así, por más que se trate de los primeros síntomas. La percepción revolucionaria de un monje zen es mucho más profunda.

Por ejemplo, con respecto a la revolución zapatista de Marcos, el resultado es evidente. ¿Cómo alegrarse de tal fenómeno? Es fácil para un intelectual detrás de su periódico tomar partido y utilizar para su propio cuerpo la energía revolucionaria de esa pobre gente que arriesga su vida combatiendo. Y en este fenómeno, la juventud, lo que está vivo, lo espontáneo, corre el riesgo de ser aplastado y aniquilado.

Desde hace muchos años es así en toda Sudamérica. Es como destruir un bosque para construir una autopista o un aeropuerto. Lo peor es que, aunque la revolución triunfe, rápidamente se vuelve rígida como el hielo. Los cubanos se escapan nadando hacia los Estados Unidos. Hace treinta años Mao Tse Tung proclamaba haber ganado la revolución y hoy el mundo entero espera la revolución de la revolución. Si la revolución de la revolución llega a China los chinos podrán tomar Coca Cola y tener tarjetas de crédito.

Entonces, ¿qué actitud tomar? ¿No podemos creer en un mundo honesto y libre en donde cada uno se sienta responsable?

Si queremos llevar a cabo una revolución tenemos que emplear el arma mágica que nadie puede atrapar ni detener. Para conseguir esta arma hay que trabajar sin descanso sobre sí mismo. Pero no sólo para sí mismo. Los problemas que nos planteamos sobre el mundo no deben ser abordados con un estado de espíritu ordinario sino con el cuerpo entero...

Cuestionar las propias concepciones revolucionarias es mucho más difícil que apegarse a ellas. Uno llega al silencio, imposible decir algo. Cuando se cuestionan sinceramente las propias concepciones ya ni siquiera se es revolucionario, uno mismo se convierte en la revolución. La revolución viva y silenciosa. Sentarse firmemente, sin objetivo, quedarse inmóvil... No pretender que se comprende algo. Dejar que espontáneamente emerja la verdad y la fuerza cósmica de uno mismo, enseñar la libertad profunda y la actitud justa a los demás, no para hacer propaganda, sino para ayudarlos realmente y difundir esta influencia para que el mundo evolucione. Pero el mundo no evoluciona en una dirección conceptual. La verdadera revolución es la apertura de la conciencia y la responsabilización. Simplemente este silencio, esta evolución llevará al mundo entero dentro del torbellino, el torbellino de las cosas en su lugar, porque la naturaleza fundamental de todas las cosas es revolucionaria."

La Revolución interior, Kosen Thibaut.

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